Seríamos amigos de habernos conocido hace cinco años. Pero lo veo y presumo que está en esa edad en la que mucha gente considera que ya no puede hacerse nuevos amigos.
Objetarán que no existe tal edad, y posiblemente tengan razón, pero cuando una persona empieza la carrera familiar, se lanza al mundo del matrimonial con hijos, entonces, por unos años, hasta que los hijos hayan crecido un poco y el matrimonio se haya deteriorado suficientemente, considera que no debe tener tiempo ni lugar ni corazón ni onda para nuevas amistades.
La posibilidad de tomarse un café con alguien ignoto, pero que podría ser un futuro amigo, los espanta. Sólo se relacionarán con viejos amigos que comprenden sus desdichas tamaño familiar. Incluso, incursionarán en pseudoamistades (también en romances, los más audaces) con compañeros de trabajo. Pero la nueva relación se dará en horarios de oficina, y al egresar de la misma ya no se le reconocerá entidad alguna. Salvo en ocasiones particulares, como fiestas de fin de año organizadas por la empresa, horas extras inventadas y tal tipo de eventos casi formales.
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12.1.10
15.6.08
Cosas que piensan los niños
-Un superhéroe llamado "El hombre hora". Sus poderes son: puede moverse rapidito y de noche... ¡se ilumina!
Pensado por N., de 10 años, muy contento con su reloj nuevo.
-Mirá si caen tantas hojas de los árboles que nos tapan y nos ahogamos.
Pensado por C. de 3 años, cuando hablábamos de las hojas que caen en otoño.
Pensado por N., de 10 años, muy contento con su reloj nuevo.
-Mirá si caen tantas hojas de los árboles que nos tapan y nos ahogamos.
Pensado por C. de 3 años, cuando hablábamos de las hojas que caen en otoño.
17.5.08
Heridas
Mañana cuando estés entre toda esa gente, abrumadora cantidad de gente, mujeres que te saludan y te tocan, que te sonríen con los dientes manchados de rouge. Mañana cuando los hombres te levanten una ceja y desconfíen de tu honestidad frente a una minifalda.
Mañana cuando la tarde limpia vaya a guardarse a ese lugar en donde no se admiten los sueños; quizás me recuerdes y añores esa delicada daga que suelo clavarte a veces.
Mañana cuando la tarde limpia vaya a guardarse a ese lugar en donde no se admiten los sueños; quizás me recuerdes y añores esa delicada daga que suelo clavarte a veces.
15.4.08
Los duritos
Se despidió diciendo que estaba apurado, casi de mala manera.
Al rato, me tomé el subte y cuando doblé la cabeza lo vi parado al otro extremo del vagón. Me miró. Pero yo no pude evitar el acto reflejo de desviar la mirada.
Así somos nosotros, los duritos.
Al rato, me tomé el subte y cuando doblé la cabeza lo vi parado al otro extremo del vagón. Me miró. Pero yo no pude evitar el acto reflejo de desviar la mirada.
Así somos nosotros, los duritos.
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