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29.8.20

M



A vos te hirió la noche con su luz
caminaste kilómetros arrastrándote el alma
para no tener que mirarla
Te vestiste de estrella, de junco, de guitarra
Te amorgaste los ojos con la oscuridad chata

Ya no escuchaste un día la Voz que presentías
Y se hizo piedra la estrella
hamaca el salto
pérdida lo inefable

Pero a vos te hirió la noche, sabelo
Y la Noche vuelve cuando no la esperamos
Cae como un ladrón al acecho, de golpe
y luchamos hasta que despunta el alba

Hermano, yo entiendo tu tristeza disfrazada
Hermano, todo es noche y hay que sacar coraje
Porque eso que arrastrabas ya está en harapos


A vos te hirió la noche en su contento
y el día te sorprendió solo y buscando
Encontraste flores, vino y días soleados
Pero nada duele tanto

Esa noche era tu destino
y dónde estás, dónde estamos

16.7.13

Insoportable

Yo no soy esa
y sin embargo me arranco la carne de dolor
No es un dolor sincero
acaso las mentiras que habitamos nos habitan
y duelen piel adentro, punzando.

Espero irme algunos años al extranjero
            perderme en un vaso blanco
            morir, enloquecer, envilecerme
hasta lograr ser -para todos-
una perfecta extraña

¡Que nadie me recuerde!

Anhelamos el don de un amor totalizado
pero no soportaríamos ni mirarlo

Yo no soy esa,
te lo digo así, con mis ojos bajos.


Khalo, Frida, Unos cuantos piquetitos


2.1.13

Cutre


Y si fuéramos pobres
¿qué?
Se te cae el mundo y la baba de solo pensarlo
Y si nosotros-fuéramos-los-pobres
a los que la carne se les muere de falta

Quién contemplaría el espectáculo
de las palabras dichas para nadie
Cómo engarzarías los porosos huesos
en los sueños de una niña alma

¡Pero no temas! ¡La cosa pasa!

Falta mucho cuesta arriba...
Y no termina aún su bola
este escarabajo




14.4.12

Intento

No sé cómo definir esto que me pasa
su secuencia, su pulso
Hay en las palabras tanto humo
que pesa, que desoye
El andar se torna pesado aún en las mañanas

Hay en las voces tanta nada
que truena, que marchita
Se transparenta el abismo
en las miradas, en sus lechos
¿Adónde escapar para sustraerse del camino?

Subida a un poste, evaporada
sin mover el pecho, sin emitir sonido
La ciudad en cambio no calla
impertérrita, poseída

Otra vez en tierra
con su lodo y sus miserias
Resta arrancarse a manotazos la conciencia
Mirar luego por encima del hombro
allí un otro, allá una hormiga

9.8.11

Sin caricias

Acaso soy ese hombre
tirado en la vereda
en su propio charco
con la cabeza del pene asomando
por sobre el elástico del pantalón


Acaso soy uno de esos conejos de prueba
Hombres de blanco queman sus ojos
taladran su piel
para hacer los cosméticos
en tu cara

Acaso ellos son esa mujer sentada
al borde de la cama
que escribe estas palabras
y  no se sienten mejor


7.7.11

Problema del infinitivo

Leo los diarios y el mundo me parece tan complejo; imposible congelarse en un amor.
Leo los diarios de este día y los de ayer, y los de  hace una década, y los de dentro de treinta años.

Cada uno saca un revólver y lo apoya sobre la mesa. Se agarra la entrepierna en un gesto desafiante.
-¿Mierda yo? ¡Vos sos la mierda!

Y así anda el mundo, el país, el universo, contagiándose de una sola palabra.

Quién pudiera decirte, Belleza, subvertir los discursos, desinstalar la certeza de tanto movimiento inerte.


4.6.10

Let it be

Qué es el amor
 ¿Tiene acaso algo que ver con dejarte tranquilo o sencillamente dejarte?
¿Está más que sutilmente relacionado con el mirarme en las pupilas de los otros,
en que otras manos me tomen y me bendigan y me repartan?
Y no sean las tuyas las únicas encargadas de llevar el peso pan muerto
durante toda la vida. Las encargadas de los encargos que van del ataúd al orgasmo.
Porque qué es el amor realmente, después de todo
sin la libertad


6.5.10

Glosa para un grito

Tengo necesidad de violentar al amor
ese hombre correcto que me mira entre cansado e impávido.
Le quemaría las manos jóvenes
Le trazaría surcos en su carne

Necesito dejarle marcas
de crueldad
de desesperación
Le arrojo mis palabras desafiantes
como objetos invisibles que prenden el aire
Lo ato a mi furia y el hombre
hombre
sin tajos

El abrazo, de Egon Schiele

3.2.10

Sin paz, sin guerra

Las banderas se tiñen de sangre
ya no son más transparentes
Pero pocos soldados van a la guerra
detrás de tales estandartes

No hay ánimo de inquietud
es más fácil dejarse dormir
en trincheras color pastel

Tomate un tilo, le dicen
a uno que se saca la daga
clavada en el costado

¿Por qué habría de pacificar un sangrante?

1.11.09

Let´s dance

Brillos superpuestos sobre gente
La frente sudorosa de aquel que se empeña
en vender el pan y la semilla de su vientre
Palabras que saltan como chispas
No hay quien compre ni regale
Las manos sucias de aquel
bajo la transparencia del agua

¡Qué alguien haga algo!

No puede ser tan imposible la vida.

25.11.08

Tenés razón

Soy una persona tan vulgar que me doy miedo.
Me gusta parecer diferente, quizás distante. Sopeso en alguna circunstancias si por defecto alguien me teme. No como se teme a un luchador de catch o a un soldado armado hasta los dientes. Hablo de un temblor pardo y blandengue, temor de los tan débiles, únicos capaces de generar algún tipo de temblor en mi presencia.

Chabacanamente me ufano de cosas que son tan insignificantes. En eso no soy más ni menos que esos donnadies que se elevan por sobre la multitud diciendo :"Y no tengo interés en ello".
En cambio a mí, me interesaría absolutamente todo, yo quiero el brillo de las chucherías de los conquistadores y los albores de la libertad de la patria. Pero en los albores, vestirme con chucherías y guiñarle el ojo a un granadero.

Y en realidad, parte de esto es mentira, pues bien me guardo yo de ser tan interesante. Soy como un cliché sin terminar, más como un chicle usado pegado al asfalto. Soy eso indefinido que se va haciendo parte de un todo inexacto.

Escribo esto y siento que pierdo, sigo perdiendo la belleza en cada letra tipeada.
Pero quién dijo que era bella, y si lo fuera... Quién dijo que belleza es eso, y no lo otro, o lo demás, o las sobras guardadas para el perro luego de las cinco de la tarde.