Querido Marciano:
Antes podía esperar tu respuesta, imaginármela como un rayo interestelar que bajaba desde Córdoba hasta buenos aires.
Pero antes, antes era más niña. Mis preguntas incluían una respuesta tácita. Ahora, en este mundo de vacíos y jornales lanzo mi onda y nada nunca llega desde el otro lado. Quizás estoy apuntando mal, o quizás vos ya no tengas más respuestas.
Imagino entonces, que por ahí te mudaste de planeta, y te fuiste de aquel lugar solitario a tomarte un whisky con una mina. Cuando pienso eso, ¡me siento tan sola! De un día para otro podrías largar todo e irte, y yo, tan pequeña y anónima ¿qué podría hacer sola?
Tu silencio me dice que en realidad siempre he estado sola, que las respuestas que enviabas eran sólo un reflejo, que las visitas eran sólo una cortesía hasta que me autohiciera.
Pero Marciano, querido, no quiero que esta vida sea tan sólo una soledad adornada. O amistades a control remoto, o un te quiero de lástima, o una caridad mal entendida que empieza a kilómetros de distancia.
Querido Marciano, necesitaría señales y si nadie me las da, me las voy a tener que inventar.
Tendría una estrella en el cielo y le pondría de nombre A.
No te sucucubes, querido caballo.
Con afecto concreto,
Tu pantera
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14.5.08
2.1.07
Querido Marciano XXI
Del otro lado del espejo, salimos del mundo mágico.
Yo me abro camino entre muerte y dolor. No sé a dónde decirles que pongan el llanto.
Acomodo las cosas en la nueva casa, cuelgo el cuerpo que ella llora, las manos que sabían cuidarla, los labios que la besaron. Guardo en pequeños cajones las piernas para que ella no se tropiece y desate el llanto.
No se cómo se recomienza con el mundo después de un hachazo. Cómo se supone que ella tiene que renacer y seguir su vida. La imagino acordándose de la forma perfecta en que podía amarlo, de lo mucho que celebró sus rulos y de la excitación que le causaba cuando tenía el pelo largo.
Le dije que al menos no era carne de su carne, le dije que es un momento hondo y sabio, le dije tantas cosas para no decirle que sé que lo llora como su auténtica viuda y encima no tiene derecho a apropiarse del dolor. Ni eso le dejaron.
Será que vivió rápido, pudo quedarse más y se fue pronto.
Temo, querido caballo, otras partidas. Temo yo misma irme pronto. Temo estos suaves hilos que nos atan a la vida, ¡tiranos! Por qué no dejarnos amarrados y anclados.
Se va y es su cabeza sin cabeza, se va y son sus piernas y su cicatriz, se va y es el llanto de los que amo, se va y es la nada repentina en lugar de lo rebosante.
Del otro lado del espejo, la vida se entierra a esperar. Y yo, justo yo, aquí, con esta pala.
Yo me abro camino entre muerte y dolor. No sé a dónde decirles que pongan el llanto.
Acomodo las cosas en la nueva casa, cuelgo el cuerpo que ella llora, las manos que sabían cuidarla, los labios que la besaron. Guardo en pequeños cajones las piernas para que ella no se tropiece y desate el llanto.
No se cómo se recomienza con el mundo después de un hachazo. Cómo se supone que ella tiene que renacer y seguir su vida. La imagino acordándose de la forma perfecta en que podía amarlo, de lo mucho que celebró sus rulos y de la excitación que le causaba cuando tenía el pelo largo.
Le dije que al menos no era carne de su carne, le dije que es un momento hondo y sabio, le dije tantas cosas para no decirle que sé que lo llora como su auténtica viuda y encima no tiene derecho a apropiarse del dolor. Ni eso le dejaron.
Será que vivió rápido, pudo quedarse más y se fue pronto.
Temo, querido caballo, otras partidas. Temo yo misma irme pronto. Temo estos suaves hilos que nos atan a la vida, ¡tiranos! Por qué no dejarnos amarrados y anclados.
Se va y es su cabeza sin cabeza, se va y son sus piernas y su cicatriz, se va y es el llanto de los que amo, se va y es la nada repentina en lugar de lo rebosante.
Del otro lado del espejo, la vida se entierra a esperar. Y yo, justo yo, aquí, con esta pala.
26.6.06
Querido Marciano XX
Querido:
Che, ¿te moriste?
Nunca hablamos de esto, pero quería decirte que de suceder lo inevitable, me gustaría que me avises. Claro, vos no vas a poder por razones obvias, pero ¡qué se yo! Algún alguien que sepa de mi existencia y me mande un mail, aunque sea seis meses después, ¿viste?
En todo caso, espero que haya sido apendicitis.
A mí me duele un poco la garganta. Pero bueno, vos sabés que yo tengo una listita por si las dudas... así que enterarte te enterás seguro... Aunque últimamente estoy tan así, tan mamarracho, que en breve me mudo y varios muchos me perderán el rastro.
Punto en contra de la maternidad: los bebés lloran o se ponen inquietos y las mujeres se ponen gritonas para tratar de calmarlos. !!!!! Terrible. No te rías.
Yo, todo igual, sigo sin ser estudiante, sigo con mis nervios por el todo o nada y rehusándome a pensar o a hacer los deberes y ninguna novedad más en el frente.
No te cuento de mudanza alguna ni de casa nueva, no creo que vayas nunca al barrio de Boedo a visitarme. Se terminaron los idilio de casa céntrica.
Tengo un equipo de fútbol que se llama Pelucones de Boedo y el domingo ganamos 5 a 2.
Es todo un signo de los tiempos.
Hasta luego, que te garúe finito.
Che, ¿te moriste?
Nunca hablamos de esto, pero quería decirte que de suceder lo inevitable, me gustaría que me avises. Claro, vos no vas a poder por razones obvias, pero ¡qué se yo! Algún alguien que sepa de mi existencia y me mande un mail, aunque sea seis meses después, ¿viste?
En todo caso, espero que haya sido apendicitis.
A mí me duele un poco la garganta. Pero bueno, vos sabés que yo tengo una listita por si las dudas... así que enterarte te enterás seguro... Aunque últimamente estoy tan así, tan mamarracho, que en breve me mudo y varios muchos me perderán el rastro.
Punto en contra de la maternidad: los bebés lloran o se ponen inquietos y las mujeres se ponen gritonas para tratar de calmarlos. !!!!! Terrible. No te rías.
Yo, todo igual, sigo sin ser estudiante, sigo con mis nervios por el todo o nada y rehusándome a pensar o a hacer los deberes y ninguna novedad más en el frente.
No te cuento de mudanza alguna ni de casa nueva, no creo que vayas nunca al barrio de Boedo a visitarme. Se terminaron los idilio de casa céntrica.
Tengo un equipo de fútbol que se llama Pelucones de Boedo y el domingo ganamos 5 a 2.
Es todo un signo de los tiempos.
Hasta luego, que te garúe finito.
8.6.05
Querido marciano XIX
Dear Martian:
Como siempre otra vez aquí. Mejor no me llames, que la comunicación sale cara y yo no alcanzo a contarte todas mis frustraciones recientes en tan corto tiempo.
El sábado me acordé de vos mientras caminaba bajo una lluvia finita. Pensé que era una lástima que no estuvieras por ahí cerca. Porque entre verte a vos o ir a una fiesta en Témperley, seguro que verte a vos. Aparte con whisky te emborrachás más rápido que con cerveza.
No recuerdo la razón por la cual iba pensando en vos. Quizás porque a veces considero que está todo perdido, que vos en Marte, y yo tan aquí, y tan guardada dentro mío. Y me causaba gracia algo que recordé, me dio gracia que en tu respuesta me revelaras que pensabas que yo era tan ingenua. Jajaja, me iba riendo sola de eso. Pobre martian, ¡si supieras!
Me dijiste que allá hacía un frío tremendo, y que un trago y a la cama. Yo te dije que leía, y no te mentí. Me gustó la confianza de llamar a esas altas horas de la noche. Como si supieras, bah: sabés, me olvido de nuestra comunión de pensamientos, no tendría que dejar de tenerla en cuenta.
Ahora parece que venís, yo no se si te veo. No me gusta verte rodeado de toda esa gente de ficción, que te mira como a un santo de estampita. Fundamentalmente porque me pongo celosa. Y también porque me parece triste que debas bancarte eso. Si yo pudiera elegir tu vida, sin duda te daría una con más aventuras, en una ciudad grande, o en un pueblo perdido y solo, cosa de que nadie te conozca y te hinche las pelotas. Y saldrías sólo cuando a vos se te cantara, de expedición o a jugar al fútbol. Pero serías el delantero misterioso. Las chicas lindas te saludarían con sus pañuelos, y se olvidarían de que sus novios juegan de defensores para el equipo contrario.
Ay Marciano, vos siempre tan vos. Por eso nunca me olvido de tu cara. Vos comiéndote las uñas, vos riéndote de costado, vos aguantando la risa, vos con cara de malo. Son millares las postales que me guardo. Cada tanto, las busco en mis bolsillos como un antídoto, o una poción de efecto mágico. Cada tanto, porque la adicción no me está permitida.
Yo sé que vos llamás porque no sabés, porque querés que yo me encargue. En eso -a veces- puedo ser como tu madre. Un marciano perdido en la gran ciudad. Yo quisiera encargarme de corazón, y decir que voy con vos y que todo lo vivo una vez más en tu honor, pero no sé. Me espantan las señoras gordas y sus galletitas horneadas...
No te prometo nada,
vos me querés llevar ahí para la reconciliación,
y la única reconciliación posible, sería ver a Lch y que se ponga a llorar delante mío.
O ver a la turra de tacos altos caerse de sus tacos.
Siempre quise volver a esos lugares de tu mano, porque no hubo hombre que me cuide mejor que vos. Pero ahora, ahora, quizás ya es tarde. Quizás ya me desfiguré demasiado como para que me reconozcan.
Y qué sentido tiene?
Ahora, justo ahora, marciano hermoso, superhéroe, me querés dar la revancha.
Justo ahora que yo ya le he ofrendado aquella crueldad al olvido.
Bueno, veremos, aún falta un mes...
Pero no te prometo nada.
Pantera negra no come caballo salvaje, sino que -en vez- lo ama.
PD: del amor ni te hablo, imaginate.
Como siempre otra vez aquí. Mejor no me llames, que la comunicación sale cara y yo no alcanzo a contarte todas mis frustraciones recientes en tan corto tiempo.
El sábado me acordé de vos mientras caminaba bajo una lluvia finita. Pensé que era una lástima que no estuvieras por ahí cerca. Porque entre verte a vos o ir a una fiesta en Témperley, seguro que verte a vos. Aparte con whisky te emborrachás más rápido que con cerveza.
No recuerdo la razón por la cual iba pensando en vos. Quizás porque a veces considero que está todo perdido, que vos en Marte, y yo tan aquí, y tan guardada dentro mío. Y me causaba gracia algo que recordé, me dio gracia que en tu respuesta me revelaras que pensabas que yo era tan ingenua. Jajaja, me iba riendo sola de eso. Pobre martian, ¡si supieras!
Me dijiste que allá hacía un frío tremendo, y que un trago y a la cama. Yo te dije que leía, y no te mentí. Me gustó la confianza de llamar a esas altas horas de la noche. Como si supieras, bah: sabés, me olvido de nuestra comunión de pensamientos, no tendría que dejar de tenerla en cuenta.
Ahora parece que venís, yo no se si te veo. No me gusta verte rodeado de toda esa gente de ficción, que te mira como a un santo de estampita. Fundamentalmente porque me pongo celosa. Y también porque me parece triste que debas bancarte eso. Si yo pudiera elegir tu vida, sin duda te daría una con más aventuras, en una ciudad grande, o en un pueblo perdido y solo, cosa de que nadie te conozca y te hinche las pelotas. Y saldrías sólo cuando a vos se te cantara, de expedición o a jugar al fútbol. Pero serías el delantero misterioso. Las chicas lindas te saludarían con sus pañuelos, y se olvidarían de que sus novios juegan de defensores para el equipo contrario.
Ay Marciano, vos siempre tan vos. Por eso nunca me olvido de tu cara. Vos comiéndote las uñas, vos riéndote de costado, vos aguantando la risa, vos con cara de malo. Son millares las postales que me guardo. Cada tanto, las busco en mis bolsillos como un antídoto, o una poción de efecto mágico. Cada tanto, porque la adicción no me está permitida.
Yo sé que vos llamás porque no sabés, porque querés que yo me encargue. En eso -a veces- puedo ser como tu madre. Un marciano perdido en la gran ciudad. Yo quisiera encargarme de corazón, y decir que voy con vos y que todo lo vivo una vez más en tu honor, pero no sé. Me espantan las señoras gordas y sus galletitas horneadas...
No te prometo nada,
vos me querés llevar ahí para la reconciliación,
y la única reconciliación posible, sería ver a Lch y que se ponga a llorar delante mío.
O ver a la turra de tacos altos caerse de sus tacos.
Siempre quise volver a esos lugares de tu mano, porque no hubo hombre que me cuide mejor que vos. Pero ahora, ahora, quizás ya es tarde. Quizás ya me desfiguré demasiado como para que me reconozcan.
Y qué sentido tiene?
Ahora, justo ahora, marciano hermoso, superhéroe, me querés dar la revancha.
Justo ahora que yo ya le he ofrendado aquella crueldad al olvido.
Bueno, veremos, aún falta un mes...
Pero no te prometo nada.
Pantera negra no come caballo salvaje, sino que -en vez- lo ama.
PD: del amor ni te hablo, imaginate.
12.4.05
Querido marciano XVIII
Querido marciano:
Me superalegra que estés bien. Mejor, mejor, no me gusta imaginarte en hospitales y esas cosas, refunfuñando contra las enfermeras. Y me encantó escucharte tan vivaz esta mañana.
Me pondría a llorar de la alegría!
(Claro, y de paso daría rienda suelta a otras pequeñas tristezas.)
Quería decirte, que no lloré cuando te fuiste. No, no: fui una niña buena. Pero después al otro día, siempre me pasa que la vida se me angosta. Todo es tan pequeño, insulso y triste después de que te vas, que sí o sí, tengo que organizar concursos de chistes para mantenerme en pie.
Ahora, buen hombre, salgo de nuevo a la vida, como si vos salieras a una cancha llena de papelitos cayendo y de hinchadas cantando: fufiiii, fufiiii!! olé, olé oleeee, fufiiii fufiiiii!!!
Salgo y se que soy la goleadora del campo. Pero salgo sin miedo.
Yo, que tantas veces me harto de los hombres, de vos no.
Y aún cuando sólo tengo vómitos, para vos tengo sonrisas.
Vamos a barajar y a dar de nuevo.
Y el año que viene, quizás nos tomemos un whisky los martes a la noche, en algún bar perdido y oscuro.
Amén!
Me superalegra que estés bien. Mejor, mejor, no me gusta imaginarte en hospitales y esas cosas, refunfuñando contra las enfermeras. Y me encantó escucharte tan vivaz esta mañana.
Me pondría a llorar de la alegría!
(Claro, y de paso daría rienda suelta a otras pequeñas tristezas.)
Quería decirte, que no lloré cuando te fuiste. No, no: fui una niña buena. Pero después al otro día, siempre me pasa que la vida se me angosta. Todo es tan pequeño, insulso y triste después de que te vas, que sí o sí, tengo que organizar concursos de chistes para mantenerme en pie.
Ahora, buen hombre, salgo de nuevo a la vida, como si vos salieras a una cancha llena de papelitos cayendo y de hinchadas cantando: fufiiii, fufiiii!! olé, olé oleeee, fufiiii fufiiiii!!!
Salgo y se que soy la goleadora del campo. Pero salgo sin miedo.
Yo, que tantas veces me harto de los hombres, de vos no.
Y aún cuando sólo tengo vómitos, para vos tengo sonrisas.
Vamos a barajar y a dar de nuevo.
Y el año que viene, quizás nos tomemos un whisky los martes a la noche, en algún bar perdido y oscuro.
Amén!
8.4.05
Querido marciano XVII
Querido marciano:
Ayer me fui tosiendo a casa, las hadas me castigaron con más tos por no tomar el jarabe. Pero me fui contenta. Sólo me enojé un poco con una piba muy tonta que se reía en el colectivo.
Pero poquito. Mi ira ancestral estuvo controlada.
Pensaba que ayer hicimos hermosos pasos de comedia juntos. Sobre todo la parte del espejo y la rubia, y también la de la izquierda que se va de fin de semana largo para pascuas... Y también la parte en que me estoy perdiendo cariños de algún otro... claro! jajajaja Eso fue buenísimo. Yo estuve bien con la anécdota del kiwi, no te parece, y la rubia que le hacía ojitos. Igual lo mío siempre es lo tragicómico, vistes?
Vos para ser triste, sos callado, pero no tan triste. Con tus bombachas de campo xl, no te imagino haciéndote cargo de las declaraciones de amor homosexuales. No no. Ya te dije! Pasales un teléfono de una amiga que los va a atender bien bien. Vos no estás para esas cosas. No no.
Ayer estuvo TAN bueno verte, porque yo ya no le tengo miedo a los tipos lindos como vos. Ayer hasta te amenacé con pegarte. Entendés? Todo cambió. Ahora estoy parada frente a mi misma como Job ante Dios. Será muy dios, dios, pero qué carajos! Yo soy Job!
Así es.
A vos no te puedo hablar del absurdo, porque sos el único que no me creería, a vos te tiro la posta de este desasosiego en que vivo. El día a día, en terreno plano, los cansancios de la gente. Las ilusiones que me creo, que ya voy viendo que quizás sean vanas...
Así que quedamos así, vos del corazón, y yo de una venita que hace pufff!, y: -abueelaaaa, abueeelaaaa! Y la abuela se apagó.
Ahora, 10 nietos es mucho. No no no. Yo no voy a andar pariendo tanto, ni se te ocurra. 4 hijos es un montón. Máximo 3, pero como una locura total y teniendo en cuenta accidentes por culpa de la pasión.
No me quedé triste porque te fuiste. Ahora que tenemos satélite nuevo, te voy a tener más a mano. Tampoco creas que me ilusiono con que te vengas acá, ya te dije que no voy a caerme en tus trampas. Pero si vos me ves mejor a mí, yo también te veo mejor a vos. Los años te sientan bien, más allá de esa arruguita que te apareció al lado de la oreja, de las líneas más marcadas en tu cuello... yo sigo caminando orgullosa junto a vos, al lado del hombre más lindo del mundo por fuera y por dentro. Y si te quedás pelado, lo mismo.
Nadie va a cambiar mi cariño por éste, mi caballo sano. Nadie. Palabra de pantera!
Y ya que hace rato que pasaste los 33 años, te digo que mejor. Mejor, vos no estás para esas cosas de andar enamorándote. Te morirías más rápido así, preocupándote por la plata que no alcanza y etc. Mejor. Porque si te hubieras casado, yo no podría planear tener 50 años e irme a marte a cocinarte churrascos. Mejor. Yo no hecho nada de menos, ojalá que tampoco vos.
Estuvo buena la película, entonces. Jajajaja, me acordaba de la parte del sillón, jajajaja, muy buena. Y la del mate! jajaja, sí, esa, la primera. Tu cara fue muy buena.
Igual yo sé que todo el tiempo me estás haciendo el espejo, y tratando de sacarme mentira verdad, quizás casi sin darte cuenta. Pero me chupa un huevo, vení a leerme las manos, si querés, yo no tengo vergüenza. No somos coherentes, como decís vos, pero en todo caso, aspiramos a ser felices.
Ah! y cuando entre a la iglesia, voy a entrar con látigos, tumbando las mesas, exigiendo lo que es mío: las sandalias, la fiesta y el anillo. Así que mejor, todavía no entro, porque eso equivaldría a un mochilazo bien propinado. Seh, esos tipos tienen algo de adolescentes...
El kit de felicidad no funcionó, pero como siempre: vos sos lo único que me quedó de todo aquello y que aún guardo como tesoro ocioso.
......
Ah! River ganó, 2 a 1, no le preguntes al kiosquero.
Ayer me fui tosiendo a casa, las hadas me castigaron con más tos por no tomar el jarabe. Pero me fui contenta. Sólo me enojé un poco con una piba muy tonta que se reía en el colectivo.
Pero poquito. Mi ira ancestral estuvo controlada.
Pensaba que ayer hicimos hermosos pasos de comedia juntos. Sobre todo la parte del espejo y la rubia, y también la de la izquierda que se va de fin de semana largo para pascuas... Y también la parte en que me estoy perdiendo cariños de algún otro... claro! jajajaja Eso fue buenísimo. Yo estuve bien con la anécdota del kiwi, no te parece, y la rubia que le hacía ojitos. Igual lo mío siempre es lo tragicómico, vistes?
Vos para ser triste, sos callado, pero no tan triste. Con tus bombachas de campo xl, no te imagino haciéndote cargo de las declaraciones de amor homosexuales. No no. Ya te dije! Pasales un teléfono de una amiga que los va a atender bien bien. Vos no estás para esas cosas. No no.
Ayer estuvo TAN bueno verte, porque yo ya no le tengo miedo a los tipos lindos como vos. Ayer hasta te amenacé con pegarte. Entendés? Todo cambió. Ahora estoy parada frente a mi misma como Job ante Dios. Será muy dios, dios, pero qué carajos! Yo soy Job!
Así es.
A vos no te puedo hablar del absurdo, porque sos el único que no me creería, a vos te tiro la posta de este desasosiego en que vivo. El día a día, en terreno plano, los cansancios de la gente. Las ilusiones que me creo, que ya voy viendo que quizás sean vanas...
Así que quedamos así, vos del corazón, y yo de una venita que hace pufff!, y: -abueelaaaa, abueeelaaaa! Y la abuela se apagó.
Ahora, 10 nietos es mucho. No no no. Yo no voy a andar pariendo tanto, ni se te ocurra. 4 hijos es un montón. Máximo 3, pero como una locura total y teniendo en cuenta accidentes por culpa de la pasión.
No me quedé triste porque te fuiste. Ahora que tenemos satélite nuevo, te voy a tener más a mano. Tampoco creas que me ilusiono con que te vengas acá, ya te dije que no voy a caerme en tus trampas. Pero si vos me ves mejor a mí, yo también te veo mejor a vos. Los años te sientan bien, más allá de esa arruguita que te apareció al lado de la oreja, de las líneas más marcadas en tu cuello... yo sigo caminando orgullosa junto a vos, al lado del hombre más lindo del mundo por fuera y por dentro. Y si te quedás pelado, lo mismo.
Nadie va a cambiar mi cariño por éste, mi caballo sano. Nadie. Palabra de pantera!
Y ya que hace rato que pasaste los 33 años, te digo que mejor. Mejor, vos no estás para esas cosas de andar enamorándote. Te morirías más rápido así, preocupándote por la plata que no alcanza y etc. Mejor. Porque si te hubieras casado, yo no podría planear tener 50 años e irme a marte a cocinarte churrascos. Mejor. Yo no hecho nada de menos, ojalá que tampoco vos.
Estuvo buena la película, entonces. Jajajaja, me acordaba de la parte del sillón, jajajaja, muy buena. Y la del mate! jajaja, sí, esa, la primera. Tu cara fue muy buena.
Igual yo sé que todo el tiempo me estás haciendo el espejo, y tratando de sacarme mentira verdad, quizás casi sin darte cuenta. Pero me chupa un huevo, vení a leerme las manos, si querés, yo no tengo vergüenza. No somos coherentes, como decís vos, pero en todo caso, aspiramos a ser felices.
Ah! y cuando entre a la iglesia, voy a entrar con látigos, tumbando las mesas, exigiendo lo que es mío: las sandalias, la fiesta y el anillo. Así que mejor, todavía no entro, porque eso equivaldría a un mochilazo bien propinado. Seh, esos tipos tienen algo de adolescentes...
El kit de felicidad no funcionó, pero como siempre: vos sos lo único que me quedó de todo aquello y que aún guardo como tesoro ocioso.
......
Ah! River ganó, 2 a 1, no le preguntes al kiosquero.
6.4.05
Querido marciano XVI
Querido marciano:
Viste que no te quería cocinar? Bueno, ayer cuando llegué a casa intenté una pizza con la masa en polvo que te vende leader price. Menos mal que no podías quedarte conmigo, estuviste muy bien. La pizza salió horrible y vos hubieras salido corriendo a comprarte un churrasco. Y yo estoy muy sensible para esas cosas.
Pero marciano, marciano... vos estás loco. Ahora que te falla el corazón me venís a decir que te querés mudar a mi mismo planeta? No entendiste el concepto: los marcianos están en marte, y yo estoy acá. Sino se pierde el misterio. Es como si el Conde viniese a decirme que se llama Juan, o a Jack se le antojase hacerse llamar Diego, etc. El mundo ya no es mágico si me cambiás las reglas del juego.
Claro, igual yo ya se que vos me decís estas cosas para que yo me alegre porque voy a tenerte cerca. Porque cuando yo estoy alegre, te gusta venir con tu cara de rudo del campo a decirme: no no, eso no va a pasar nunca. Porque vos sos un marciano al que le gusta jugar al tenis con mis sentimientos.
Igual que ayer! Cómo es eso de preguntarme tipo adivinanza de qué te vas a morir? Yo no te quería decir, pero la palabra cáncer me dio vuelta mil veces como un ave de mal agüero. Dentro de todo, es mejor que sea el corazón, así todavía te quedan unos años más de estadía.
Yo pienso que me voy a morir de que una venita en mi cabeza haga pufff, y chau, listo, me apagué.
Esta minivisita de ayer, ahí, subterránea, yo se que no fue la que vale. Fue muy light, marciano cuarentón. Te estás guardando cartuchos para el jueves?
Te aviso que estoy muy cansada, a cada rato me pincho, y de emparcharme ya, cero ganas.
Aparte estoy muy loca y peleadora. Mala mala. Así que no se, pensalo, vistes...
Ah, y una última cosa:
viste millon dollar baby? No, no? Bueno, no la veas, es tristísima. Pero Clint me hace acordar un poco a vos, más viejo, claro. Estuvo bien en desconectarla. Yo si fuera la chica también quisiera que me desconectes, o que me haga puff una venita en la cabeza y me apague. Pero vos, martian, vos, no se si me desconectarías, porque sos un marciano rudo y malo. Aunque si le disparás a las palomas que te usan el techo como refugio comunitario, y pateás a los perros para echarlos, bueno, entonces bien podría ser que tengas huevos y me desconectes.
Yo no se si te desconectaría a vos. Es que vos, aún así tirado, serías tan lindo. Tan lindo con tus ojos ya algo amarillentos y tu aliento de vaca. Tan lindo que me daría pena decirte chau. Igual, vos nunca me pedirías tal cosa, ya lo se. Te morirías de ganas, pero no lo harías.
Te quedarías callado, con los ojos cerrados, imaginándote interminables partidos de fútbol, el césped verde, el cielo re celeste, y todos corriendo y chivando...
Bueno, bye, marciano, estamos en contacto. Apagá el celular cuando entres a escena, mirá que yo estoy muy mala, y a eso de las 19:30 capaz que te llamo.
jiji
Viste que no te quería cocinar? Bueno, ayer cuando llegué a casa intenté una pizza con la masa en polvo que te vende leader price. Menos mal que no podías quedarte conmigo, estuviste muy bien. La pizza salió horrible y vos hubieras salido corriendo a comprarte un churrasco. Y yo estoy muy sensible para esas cosas.
Pero marciano, marciano... vos estás loco. Ahora que te falla el corazón me venís a decir que te querés mudar a mi mismo planeta? No entendiste el concepto: los marcianos están en marte, y yo estoy acá. Sino se pierde el misterio. Es como si el Conde viniese a decirme que se llama Juan, o a Jack se le antojase hacerse llamar Diego, etc. El mundo ya no es mágico si me cambiás las reglas del juego.
Claro, igual yo ya se que vos me decís estas cosas para que yo me alegre porque voy a tenerte cerca. Porque cuando yo estoy alegre, te gusta venir con tu cara de rudo del campo a decirme: no no, eso no va a pasar nunca. Porque vos sos un marciano al que le gusta jugar al tenis con mis sentimientos.
Igual que ayer! Cómo es eso de preguntarme tipo adivinanza de qué te vas a morir? Yo no te quería decir, pero la palabra cáncer me dio vuelta mil veces como un ave de mal agüero. Dentro de todo, es mejor que sea el corazón, así todavía te quedan unos años más de estadía.
Yo pienso que me voy a morir de que una venita en mi cabeza haga pufff, y chau, listo, me apagué.
Esta minivisita de ayer, ahí, subterránea, yo se que no fue la que vale. Fue muy light, marciano cuarentón. Te estás guardando cartuchos para el jueves?
Te aviso que estoy muy cansada, a cada rato me pincho, y de emparcharme ya, cero ganas.
Aparte estoy muy loca y peleadora. Mala mala. Así que no se, pensalo, vistes...
Ah, y una última cosa:
viste millon dollar baby? No, no? Bueno, no la veas, es tristísima. Pero Clint me hace acordar un poco a vos, más viejo, claro. Estuvo bien en desconectarla. Yo si fuera la chica también quisiera que me desconectes, o que me haga puff una venita en la cabeza y me apague. Pero vos, martian, vos, no se si me desconectarías, porque sos un marciano rudo y malo. Aunque si le disparás a las palomas que te usan el techo como refugio comunitario, y pateás a los perros para echarlos, bueno, entonces bien podría ser que tengas huevos y me desconectes.
Yo no se si te desconectaría a vos. Es que vos, aún así tirado, serías tan lindo. Tan lindo con tus ojos ya algo amarillentos y tu aliento de vaca. Tan lindo que me daría pena decirte chau. Igual, vos nunca me pedirías tal cosa, ya lo se. Te morirías de ganas, pero no lo harías.
Te quedarías callado, con los ojos cerrados, imaginándote interminables partidos de fútbol, el césped verde, el cielo re celeste, y todos corriendo y chivando...
Bueno, bye, marciano, estamos en contacto. Apagá el celular cuando entres a escena, mirá que yo estoy muy mala, y a eso de las 19:30 capaz que te llamo.
jiji
5.4.05
Querido marciano XV
Querido marciano:
Ayer no tenía ganas de verte. Hoy no tengo ganas de cocinarte, que no es lo mismo.
Por suerte llegás hoy, y no ayer. Y si llegaste ayer, estuviste muy bien en esconderte en esta ciudad abominable.
Hoy tengo la resaca del hastío de ayer. Creo que me curé sólo porque venís vos, y nunca quiero que me veas tan triste.
Pero en realidad, todo me entristece. A veces me pasa que pierdo, pierdo el touch, el contacto, la clave, los signos de la belleza. A veces me pasa, generalemente luego de mentirme mucho que puedo ser feliz y esas cosas. Caigo desde muy alto, no se si me entendés...
Esta mañana puedo sin embargo, volver a reirme del absurdo de la vida. Ayer en realidad no me reía de eso, sino que lo lloraba. Lloraba un mundo tan sin significados, tan sin señales.
No es que sea como la protagonista de "Angustias de un querer" que decía: soy euroasiática, enviudé y mi corazón ya no siente nada... No, no. Porque yo no quisiera enamorarme como ella del hombre más pintado, y después que se me muera en una guerra cuando yo más lo amo. (Aunque a mí siempre me pasan esas cosas, pero sin la parte del amor, claro).
Quisiera que cuando te aparezcas por esa puerta, se me de por sonreirte y no por ponerme a llorar como una boba. Quisiera, pero no te aseguro nada. Es lo que hay.
...........
Ayer pensaba que no quiero cariños de lástima. La gente quiere rescatarme, pero no por amor verdadero, sino porque son amables. A veces pienso que vos también sos así, y me da un dolor terrible... Marciano mío! Vos nunca, nunca me rescates! No quiero nunca tu lástima por bien intencionada que sea! Tampoco quiero tu obligación apostólica de amarme!
Prefiero la soledad absoluta a eso.
Prefiero llorar todos los días por mis manos vacías.
Pero nunca nunca me mientas nada.
Bueno, marciano, no ibas a venir y ahora viniste.
Espero verte. Espero no quebrarme.
Espero no llorar tanto cuando te vayas, y siempre siempre yo quede despidiéndote en un andén de Retiro.
................
Pero con todo, con lo mucho que te amo,
igual no vas a conseguir que hoy te cocine.
Ayer no tenía ganas de verte. Hoy no tengo ganas de cocinarte, que no es lo mismo.
Por suerte llegás hoy, y no ayer. Y si llegaste ayer, estuviste muy bien en esconderte en esta ciudad abominable.
Hoy tengo la resaca del hastío de ayer. Creo que me curé sólo porque venís vos, y nunca quiero que me veas tan triste.
Pero en realidad, todo me entristece. A veces me pasa que pierdo, pierdo el touch, el contacto, la clave, los signos de la belleza. A veces me pasa, generalemente luego de mentirme mucho que puedo ser feliz y esas cosas. Caigo desde muy alto, no se si me entendés...
Esta mañana puedo sin embargo, volver a reirme del absurdo de la vida. Ayer en realidad no me reía de eso, sino que lo lloraba. Lloraba un mundo tan sin significados, tan sin señales.
No es que sea como la protagonista de "Angustias de un querer" que decía: soy euroasiática, enviudé y mi corazón ya no siente nada... No, no. Porque yo no quisiera enamorarme como ella del hombre más pintado, y después que se me muera en una guerra cuando yo más lo amo. (Aunque a mí siempre me pasan esas cosas, pero sin la parte del amor, claro).
Quisiera que cuando te aparezcas por esa puerta, se me de por sonreirte y no por ponerme a llorar como una boba. Quisiera, pero no te aseguro nada. Es lo que hay.
...........
Ayer pensaba que no quiero cariños de lástima. La gente quiere rescatarme, pero no por amor verdadero, sino porque son amables. A veces pienso que vos también sos así, y me da un dolor terrible... Marciano mío! Vos nunca, nunca me rescates! No quiero nunca tu lástima por bien intencionada que sea! Tampoco quiero tu obligación apostólica de amarme!
Prefiero la soledad absoluta a eso.
Prefiero llorar todos los días por mis manos vacías.
Pero nunca nunca me mientas nada.
Bueno, marciano, no ibas a venir y ahora viniste.
Espero verte. Espero no quebrarme.
Espero no llorar tanto cuando te vayas, y siempre siempre yo quede despidiéndote en un andén de Retiro.
................
Pero con todo, con lo mucho que te amo,
igual no vas a conseguir que hoy te cocine.
28.3.05
Necrológica
Acá iba un post "Querido Marciano"
Pero por esas cosas de la vida, cuando le di Publish, se borró, y no tengo copia alguna.
Que descanse en paz.
Un minuto de silencio, por favor...
Pero por esas cosas de la vida, cuando le di Publish, se borró, y no tengo copia alguna.
Que descanse en paz.
Un minuto de silencio, por favor...
17.1.05
Querido marciano XIII
querido marciano:
ni ganas de poner mayúsculas. ni ganas de buscar el número de epístola.
Siempre que veo un cuarentón con tu culo, y la camisa por dentro de los pantalones, siempre siempre me acuerdo de vos.
Esa estampa de hombre alto, que entra, que viene. Esa estampa, me salva.
Quisiera escaparme, de mí misma al menos.
No sé por qué alterno felicidades pequeñas con emociones mezcladas, con desazón suprema.
soy tan vana. tan efímera, que ya ya ya me paso.
me estoy diluyendo en estos días.
Tengo esta tristeza encriptada. nadie dice un te quiero en el momento apropiado.
Hay un sol de la concha de tu madre en la calle, y yo, tomando café aquí adentro.
Bañando perros moribundos, baldeando escaleras ajenas.
Después de todo, es lo mismo.
Tampoco quiero ir a sus fiestas. No tengo de qué reirme.
Me corto de esa representación social de lo alegre. me bajo.
Estoy tan cansada que me diluyo, me apago, me reset.
no es cansancio de esfuerzos, o si. del esfuerzo de vivir hacia ninguna parte.
Es aquel cansancio.
Quisiera un oráculo de tu boca. Una tirada de I CHING que me diga algo.
Voy a intentar leer el cantar de los cantares a coro con alguien.
Pero no me prometo nada.
Si lo miro con estos ojos llenos de humo, va a salir corriendo. Puede que no le sea deseable el abrazo.
Quisiera escribir ficción, para dar vida -al menos- a alguien.
Pero enterrada en esta tumba, se me acaba el aire.
cuándo me cansaré de todo ésto, finalmente.
cuándo, cuándo
cuándo me pego el faltazo?
ni ganas de poner mayúsculas. ni ganas de buscar el número de epístola.
Siempre que veo un cuarentón con tu culo, y la camisa por dentro de los pantalones, siempre siempre me acuerdo de vos.
Esa estampa de hombre alto, que entra, que viene. Esa estampa, me salva.
Quisiera escaparme, de mí misma al menos.
No sé por qué alterno felicidades pequeñas con emociones mezcladas, con desazón suprema.
soy tan vana. tan efímera, que ya ya ya me paso.
me estoy diluyendo en estos días.
Tengo esta tristeza encriptada. nadie dice un te quiero en el momento apropiado.
Hay un sol de la concha de tu madre en la calle, y yo, tomando café aquí adentro.
Bañando perros moribundos, baldeando escaleras ajenas.
Después de todo, es lo mismo.
Tampoco quiero ir a sus fiestas. No tengo de qué reirme.
Me corto de esa representación social de lo alegre. me bajo.
Estoy tan cansada que me diluyo, me apago, me reset.
no es cansancio de esfuerzos, o si. del esfuerzo de vivir hacia ninguna parte.
Es aquel cansancio.
Quisiera un oráculo de tu boca. Una tirada de I CHING que me diga algo.
Voy a intentar leer el cantar de los cantares a coro con alguien.
Pero no me prometo nada.
Si lo miro con estos ojos llenos de humo, va a salir corriendo. Puede que no le sea deseable el abrazo.
Quisiera escribir ficción, para dar vida -al menos- a alguien.
Pero enterrada en esta tumba, se me acaba el aire.
cuándo me cansaré de todo ésto, finalmente.
cuándo, cuándo
cuándo me pego el faltazo?
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