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9.5.05

Las Hadas & la Adivinación I

Método 1:

La Pelusa Oracular

Instrucciones:
0) No desestime el poder de este oráculo. Y si lo desestima, no espere que éste le sea fiel.
1) Vístase con un pulóver con pelotitas.
2) Arranque pelusitas y pelotitas y forme una bola.
3) Pregúntele algo a la Pelusa mientras la amasa sin mirar. Pregunte con convicción. A los tibios, la Pelusa no les responderá.
4) Mire la pelusa y vea qué forma tiene: la forma es una respuesta en signo.

28.3.05

Hechizo número 106/3

El hada de octubre se despertó aquella mañana mareada. Salió sin ton ni son por las calles grandes de un centro de la ciudad desconocido, desierto.
Caminó afiebrada por las calles anchas.
Se molestó por las obras de ensanchamiento de veredas que le impedían (dada su forma humana) cruzar por el medio de la calle en la avenida Corrientes.
Vio teatros con carteles luminosos, restaurantes con Pablo Alarcón incluido. Lunas misteriosas en un cielo de película. No era de día ni de noche para ella. O mejor dicho: era todo al mismo tiempo.

Se cruzó con otras de su raza, que venían volando como panaderos por el medio de los autos. Pero ella temía la lluvia próxima, así que siguió con sus dos piernas recias y sus suecos contra el asfalto.

Entró a un edificio y fue hasta la terraza. Allí se sentía más cerca de ella misma. En ese aire de altura y gracia. A lo lejos se escuchaban las campanadas de una iglesia que resucitaba de la tristeza de los inciensos.

Respiró profundo, y toda la ciudad entró en ella.
Cuando dejó escapar el aire supo que era hora de un nuevo hechizo.
Hechizo de pueblos lejanos, de aire cálido, de Illinois en Buenos Aires.
Puso las manos sobre su pecho y desató lo imparable.
El día se hizo día. La noche, noche. Las fortalezas se cayeron a la lejanía, las bombas atómicas suspiraron. En algunas máquinas cesó el funcionamiento de los motores. Se escuchó el susurro de las avispas, el sol encandiló a quien lo miraba. En la cornisa el hada de octubre estalló en luz y se volvió gota y aire cálido.

El hombre claro, a la distancia levantó su mirada al cielo mientras se cebaba un mate y pensó:

-Llueve con sol, se está casando una vieja...

Una imperceptible gota le acarició la mejilla. El no cuestionó su procedencia.

La lluvia cesó, y los motores volvieron a encenderse, inexplicablemente.

20.12.04

Destino Desatino

Te estoy mirando.

A veces el destino, esa curiosa forma en que los hechos de la vida se estampan, a veces el destino se ríe entredientes, mientras nosotros lo miramos fijo, para que entienda, que no nos causa gracia.
Se empeña en cambiar de lugar lo que estaba planeado, disfruta en arruinar lo perfecto, en dar vías de escape a los ignorantes y confabular presagios bienechores para los inútiles de siempre.

Destino, destino
hoy te conjuro
cansada, como estoy
estiro mi mano para
llamarte al hombro
Destino, acordate
que los débiles
y los moribundos
no siempre tienen
una segunda oportunidad

16.2.04

Hechizo de Hada para un lunes nublado con desilusión

Repetir con envalentonamiento:

No quiero embarcarme en los odios
ni arrepentirme tardíamente de lo que no he hecho

no se confundan: soy ésta, simplelisayllanamente
Pero no soy tonta
por no ser otra

Por otra parte,
les deseo:
mi dicha
de levantarse un día
no queriendo ser
lo que no son

que se aparten de los caminos
altos y empinados cuando no deseen caerse
y tener que volver a empezar a subir desde lo llano

Que les baste lo que tengan
y que no se repregunten una y mil veces si es o no es

Y si la vergüenza ataca los cachetes
que podamos ejercer un nomeimporta desde lo más profundo del silencio

Por las noches cuando se acuesten y se tapen
no tengan reproches íntimos para alguien más
sino que vean.
Que vean lo que es.