26.7.17

2017 vote SP


Salir de la tristeza
Las rodillas de los gigantes se elevan cien metros por encima de las cabezas, pequeñas cabezas.
El cielo celeste, el pasto bien verde.
Los gigantes pisan para caminar y no miran, como hacemos con las hormigas





Hola

7.5.15

Pero sin tristeza, que no decaiga

Cada vez que cruzo el patio viene a mi mente una imagen: me caigo como una piedra, bien muerta, en bloque. Caigo por la ley de gravedad. Caigo y me apago.



28.8.14

Presentación

¿Es el silencio la respuesta a cualquier pregunta?
El momento antes de la erupción de un volcán
El desprendimiento glacial de los egos rotos
La mampostería que titubea en la pared de todos los baños cuerpo
El hilo que se descose sin que nos demos cuenta
La patraña boomerang del hablador incauto
La infelicidad agradecida
El espanto de agarrarse a piñas con la muerte al final del camino
Ese decir que va de un labio a mi labio
                  y se descose
                                      -incauto-
                                                   antes de que caiga, explote y fluya
                                                                         eso

5.11.13

Felices 10

Mis muy señores lectores:

Me complace informarles que este blog cumple nada más y nada menos que 10 años.

10 años con posteos intermitentes, con silencios, con lado B, sin lados, informe, con marcianos acechando para robárselo en cualquier oportunidad, con amor y con rencores, con bebé, con soledades, con desgano y reapariciones, con pasiones de dos minutos y pasiones crónicas... con todo lo que ha ido fluyendo por este río de vida.

¡Larga vida a SoyPrincesa-dijoAquaman!
(Bueno, bastante larga su vida para ser un blog más)






16.7.13

Insoportable

Yo no soy esa
y sin embargo me arranco la carne de dolor
No es un dolor sincero
acaso las mentiras que habitamos nos habitan
y duelen piel adentro, punzando.

Espero irme algunos años al extranjero
            perderme en un vaso blanco
            morir, enloquecer, envilecerme
hasta lograr ser -para todos-
una perfecta extraña

¡Que nadie me recuerde!

Anhelamos el don de un amor totalizado
pero no soportaríamos ni mirarlo

Yo no soy esa,
te lo digo así, con mis ojos bajos.


Khalo, Frida, Unos cuantos piquetitos


3.3.13

No solo al final hay muerte


Qué he de decir sobre la muerte
con este ramo marchito entre mis manos
Traigo la ofrenda, he llegado tarde.

Cesa ya la luz de moverse
y se olvida ese segundo en el que el brillo se pierde.

He venido con el ramo, enhorabuena.
Lo deposito a sus pies aunque
viva usted y las cosas estén tibias.
Pero el sol cesa, recuérdese.



Lilian Porter

2.1.13

Cutre


Y si fuéramos pobres
¿qué?
Se te cae el mundo y la baba de solo pensarlo
Y si nosotros-fuéramos-los-pobres
a los que la carne se les muere de falta

Quién contemplaría el espectáculo
de las palabras dichas para nadie
Cómo engarzarías los porosos huesos
en los sueños de una niña alma

¡Pero no temas! ¡La cosa pasa!

Falta mucho cuesta arriba...
Y no termina aún su bola
este escarabajo




8.11.12

Explicaciones no solicitadas Nro. 95.038.905


Cuando me enteré de que iba a tener una nena, por un lado, me alegré, porque queríamos una nena. Por otro lado, también pensé: "Pobre hija, venir a este mundo regido según los hombres1" . Ahora, que ya han pasado casi dos meses desde que nació, y habiendo atravesado el embarazo y el parto, solamente me alegro.

Porque ser mujer es algo increíble. Si mañana me despertase -por obra de un genio maligno- convertida en hombre, sentiría una gran desazón2. No se trata solo de la capacidad de llevar adentro una vida y gestarla. Se trata del proceso. Tener un ser nuevo adentro, formarlo y que sea carne de tu carne, que salga y que se siga alimentando de vos, creciendo a paso rápido y que sea sangre de tu leche. Toda, hasta el último milímetro de su cuerpo. Y por otro lado, saber que la propia vida se ha roto para siempre, se abrió al medio (como en la cesárea).

Ya nunca volveré a ser la de antes. Adiós a como fui, ya nunca más me veo. Y ese tiempo, que media entre lo viejo y lo que vendrá, ese tiempo que algunos empequeñecen llamándolo depresión post-parto o puerperio. Ese tiempo, en donde se percibe con claridad la estructura de ficción de las relaciones que sostenemos. Algunas se descubren más enraizadas, otras, pordondeselasmire, tambaleantes. Ese espacio, en donde las ruinas se contemplan hasta que amanece, en donde cae el velo y se sabe que la realidad no era lo era, o mejor dicho: que ya no alcanza. Esa instancia, en donde una mujer puede encontrarse con el súmmum de la incomprensión y arrojada a la existencia, con la responsabilidad por la vida de su cría bajo el brazo. Es dolorosa y triunfal a la vez. La muerte es la resurrección, esa muerte es una gloria. Esta percepción, esta sabiduría, no habita en las ideas, habita en la carne, en la leche, en el cuerpo compartido y donado. Allí, saber y cuerpo no son opuestos. Es una conclusión de apertura que se gesta piel adentro.



Llora mi hija y mana de mí su alimento. No miro el reloj ni cuento las horas. Una punzada en el pecho me lo avisa unos segundos antes.
Amanece una sonrisa de labios pequeños.






Notas
1. Y con respecto a eso pensé: "Qué embole".
2. Siendo éste mi fragmento de verdad, acepto la existencia de otros fragmentos. Entre sí, no se menoscaban.