No sé cómo definir esto que me pasa
su secuencia, su pulso
Hay en las palabras tanto humo
que pesa, que desoye
El andar se torna pesado aún en las mañanas
Hay en las voces tanta nada
que truena, que marchita
Se transparenta el abismo
en las miradas, en sus lechos
¿Adónde escapar para sustraerse del camino?
Subida a un poste, evaporada
sin mover el pecho, sin emitir sonido
La ciudad en cambio no calla
impertérrita, poseída
Otra vez en tierra
con su lodo y sus miserias
Resta arrancarse a manotazos la conciencia
Mirar luego por encima del hombro
allí un otro, allá una hormiga
Mostrando las entradas con la etiqueta Destino desatino. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Destino desatino. Mostrar todas las entradas
14.4.12
5.7.11
Despedidas
No hay agua, se achican los caños con el tiempo
se cierran las arterias de los hombres fuertes
se cae a pedazos la verja
Cae un cuadro sobre la vida
trepa el árbol un conejo endiablado
Se destroza el pan
y se hace miga
que se aplasta jugando tras el asado
Un hilo de agua atraviesa las paredes
la humedad no es nuestra amiga
ni las bicicletas desinfladas
ni las cenizas volcadas
ni los gatos que arañan
ni los préstamos impagos
ni las deudas de terceros
ni los encierros
Vamos al monte, amigo mío,
a triunfar sobre la mala suerte
Roca y martillo.
se cierran las arterias de los hombres fuertes
se cae a pedazos la verja
Cae un cuadro sobre la vida
trepa el árbol un conejo endiablado
Se destroza el pan
y se hace miga
que se aplasta jugando tras el asado
Un hilo de agua atraviesa las paredes
la humedad no es nuestra amiga
ni las bicicletas desinfladas
ni las cenizas volcadas
ni los gatos que arañan
ni los préstamos impagos
ni las deudas de terceros
ni los encierros
Vamos al monte, amigo mío,
a triunfar sobre la mala suerte
Roca y martillo.
Etiquetas:
de la vida diaria,
Destino desatino,
Técnicas
9.4.10
Qué me van a hablar de amor
31.1.05
Blam!
Vivir en el centro de esta ciudad es muy indicado para los seres anónimos que escapan al cine un domingo por la noche, sin plan fijo, tan solo huyendo de la rutina de comer fideos con manteca y lavar los platos.
Es muy propicia esta ciudad, aún más si llueve a cántaros y el ser en cuestión no tiene paragüas, y camina unas diez cuadras empapándose, pero sin bronca, tratando de revivir su espíritu lúdico.
Y ya a principios de febrero, el demonio de san valentín ataca desde las vidrieras, y el ser se lamenta de un febrero sin semillas, un febrero tan anónimo como las pequeñas ventanas bandoleras de su edificio.
Pero se dice: es todo una mentira. Y se desliza por el asfalto pringoso con su vientre vacío a cuestas, pensando interminablemente en cómo se le cierran siempre las puertas, así: frente a su nariz. Así: como burla del destino desatino. Así: sin explicación ni glosa.
Blam!
Es muy propicia esta ciudad, aún más si llueve a cántaros y el ser en cuestión no tiene paragüas, y camina unas diez cuadras empapándose, pero sin bronca, tratando de revivir su espíritu lúdico.
Y ya a principios de febrero, el demonio de san valentín ataca desde las vidrieras, y el ser se lamenta de un febrero sin semillas, un febrero tan anónimo como las pequeñas ventanas bandoleras de su edificio.
Pero se dice: es todo una mentira. Y se desliza por el asfalto pringoso con su vientre vacío a cuestas, pensando interminablemente en cómo se le cierran siempre las puertas, así: frente a su nariz. Así: como burla del destino desatino. Así: sin explicación ni glosa.
Blam!
20.12.04
Destino Desatino
Te estoy mirando.
A veces el destino, esa curiosa forma en que los hechos de la vida se estampan, a veces el destino se ríe entredientes, mientras nosotros lo miramos fijo, para que entienda, que no nos causa gracia.
Se empeña en cambiar de lugar lo que estaba planeado, disfruta en arruinar lo perfecto, en dar vías de escape a los ignorantes y confabular presagios bienechores para los inútiles de siempre.
Destino, destino
hoy te conjuro
cansada, como estoy
estiro mi mano para
llamarte al hombro
Destino, acordate
que los débiles
y los moribundos
no siempre tienen
una segunda oportunidad
A veces el destino, esa curiosa forma en que los hechos de la vida se estampan, a veces el destino se ríe entredientes, mientras nosotros lo miramos fijo, para que entienda, que no nos causa gracia.
Se empeña en cambiar de lugar lo que estaba planeado, disfruta en arruinar lo perfecto, en dar vías de escape a los ignorantes y confabular presagios bienechores para los inútiles de siempre.
Destino, destino
hoy te conjuro
cansada, como estoy
estiro mi mano para
llamarte al hombro
Destino, acordate
que los débiles
y los moribundos
no siempre tienen
una segunda oportunidad
Etiquetas:
Destino desatino,
Libro de hechizos y conjuros
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


