2.2.07

Indignados

De repente una lluvia intensa sobre mi cabeza, atacándome por el flanco derecho.
Se abren las esclusas de la memoria.
Y me veo allí, entre todo ese humo y esa gente, vaso en mano, bella hasta los tuétanos, arrancando y destripando magias para servirlas en la mesa.
Ahí me veo, entre bambalinas, con mi pelo como catarata y los abrazos de todos.

¡Todo es posible! ¡Todo es posible para nosotros!

4 comentarios:

Z... dijo...

oh! esto sí que un regreso en grande. bello, como siempre que ud. (d)escribe "esas" cosas.

Anónimo dijo...

Siempre elogié sus tuétanos.

Flor dijo...

¿Cumpliste años?
Hoy es mi cumpleaños.
Cumplimos cerquita.
No sé por qué siento eso como una alegría.
¡Feliz cumpleaños, coneja!
Y bienvenida a estos pagos nuevamente.

JUANAN URKIJO dijo...

Quizá no sepa entender muy bien qué celebraste, si es que de una conmemoración se trataba. Tú, en cambio, comprenderás sin ambages que yo celebre el festival de imágenes que atesoran tus líneas.
No siempre hay que entender las cosas, para poder disfrutarlas.
Un beso... y hasta cuando quieras.