2.2.07

Perón

Un maniático de la bocina viene por la calle Perón hacia Callao. Me imagino que en su casa le saca de prepo el control remoto a su hija adolescente para poner un partido de fútbol.

Muchas señoras con camisón por la calle. Van a Disco a comprar lo del día.

Yo lo ayudé porque era un pobre anciano, él, dándose vuelta me guiñó un ojo lascivamente.

El hombre de los gatos aún no ha pasado desde que volví. Pero el gato del portero sigue cagándose -efectivamente- en mi techo, (con el consabido aroma).

Hordas de mujeres-monstruito invaden el microcentro porteño. Todas visten de bermuda y musculosa.

Aquel bigotón iba pensando en cuántas monedas tenía, sacaba cuentas para ver si le alcanzaba para una Tita: tiene un hijo.


3 comentarios:

Principito dijo...

Viva Perón!

Z... dijo...

Perón gobierna, soy princesa dignifica!
(y callao es un kilombo)

Ruco dijo...

¡Muy apocaliptico el relato!