Muchas señoras con camisón por la calle. Van a Disco a comprar lo del día.
Yo lo ayudé porque era un pobre anciano, él, dándose vuelta me guiñó un ojo lascivamente.
El hombre de los gatos aún no ha pasado desde que volví. Pero el gato del portero sigue cagándose -efectivamente- en mi techo, (con el consabido aroma).
Hordas de mujeres-monstruito invaden el microcentro porteño. Todas visten de bermuda y musculosa.
Aquel bigotón iba pensando en cuántas monedas tenía, sacaba cuentas para ver si le alcanzaba para una Tita: tiene un hijo.
3 comentarios:
Viva Perón!
Perón gobierna, soy princesa dignifica!
(y callao es un kilombo)
¡Muy apocaliptico el relato!
Publicar un comentario