-Encontrar a Pelucón y decirle que no se porte mal, que ya está viejito para andarse escapando y una con el corazón en la boca por si le pasa algo.
-Actualizar planillas.
-Hacer listado de cuentas por pagar.
-Almorzar con Adro en HC por última vez.
-Guardar mis pertenencias en la mochilota.
-Ordenar como para que a futuro puedan encontrar las cosas.
-Entregar la papeleta del monotributo.
-Convencer a los clientes de que tienen que venir hoy u hoy a buscar lo que es suyo.
-Despedirme del kiosquero y de la moza de la esquina.
-Colgar un cartel que diga: "Este local permanecerá cerrado temporalmente".
-Ir a mi primer turno con la nueva psicóloga.
-Acariciar a Pelucón y perdonarlo porque es muy lindo.
5 comentarios:
¡hola! ¡que lindo conocerte la cara!
¡Hola Celeste, hola Pelucón!
princesa!
ay qué nervios.
como q debés tener todo revolucionado, no? pero mucha fe... y buena fortuna en el nuevo camino.
q chiquito era pelucón!!! mi cobayo es enorme al lado. hace días, la hijita de cuatro años de una amiga, lo vío en su pecera, y dijo: "q enorme esa rata blanca". jajajaja.
ahora vas a estar más lejos de la computadora? bueno, no importa. que estés bien.
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