Estoy algo triste, no debería. Tristeza que no explicaré porque no podrían comprender. Tristeza de extrañar, quizás no personas, quizás añoranzas de otros yo posibles. Tristeza de vivir para otra cosa, y estar maniatada como para partir.
Cómo parto, por dónde sigo, cómo hago para llegar. ¡Y a dónde tengo que llegar?
Hoy soy la que puedo, la que me dejan, pero espero. Espero que se suelten las riendas, para salir corriendo desbocada y no volver nunca nunca más, a este lugar.
Conste que escribo todo esto, sintiéndome plenamente agradecida.
3 comentarios:
Mmmmhhh... cuántas emociones mezcladas, muchas veces me he sentido así.
Está bueno, es que estás viva!
Igual ponés unas cumbias y se te pasa. :-|
Ojalá nunca se me pase.
ay! qué familiar me resulta todo...
beso, celes!
Publicar un comentario